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CAPITULO 4

"NO HACEN NADA..."


Luego de investigar el grado de conciencia existente entre los ciudadanos de Avellaneda, consideramos imprescindible concluir el trabajo con una capitulo dedicado a la responsabilidad gubernamental, a identificar a los agentes involucrados en este problema.

Comenzaremos entonces hablando del Ceamse (Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad Estado). Ya en el marco teórico se explico el surgimiento de esta empresa en la época militar, de la mano del Brigadier O. Cacciatore, por entonces Intendente de facto de la ciudad de Buenos Aires y del gobernador de facto de la Provincia de Buenos Aires: Gral. Saint-Jean, como una solución a la incineración de residuos.

El Ceamse es una empresa estatal administrada por los gobiernos de la ciudad y de la provincia de Buenos Aires. De esta manera se buscaron áreas a fin de conformar rellenos sanitarios. Una de estas áreas fue la de Villa Dominico.

Todas las fases de implementación de la técnica de relleno sanitario, desde la selección del emplazamiento, la preparación del terreno, las obras de infraestructura, la ejecución propiamente dicha, el control ambiental, el uso posterior previsto para las áreas rellenadas y su integración al paisaje circundante deben ser estudiadas y planificadas adecuadamente. Una vez realizado esto se supone se debe realizar un trabajo en módulos es decir, que se van rellenando y cubriendo paulatinamente, dejando un área mínima con basura en proceso de recepción y compactación. Una vez que se alcanza la cuota, se clausura el área con un estrato de arcilla -para evitar que ingrese agua al seno de los residuos- sobre la cual se dispone suelo vegetal tipo césped, para evitar la erosión y generar un impacto paisajístico positivo. Por este motivo el relleno sanitario garantiza la mínima afectación del entorno, esto es, que no se contaminen las napas profundas de agua ni de los cursos superficiales, que no haya riesgos de enfermedades y que las molestias a la población cercana sean mínimas y sean óptimos los beneficios compensatorios. Asimismo En todos los rellenos sanitarios se deben efectuar periódicamente un completo control ambiental, para conocer la evolución de cada uno de ellos. El control se tiene que realizar antes de la implantación del relleno; durante la fase operativa y la etapa posterior de clausura; de modo de garantizar que no se afecten las aguas subterráneas y superficiales. Estas mediciones tienen por objeto determinar y asegurar el mantenimiento de la calidad de los acuíferos y las napas de agua subterráneas y superficiales. Para tal propósito, en el mundo, se emplean pozos de monitoreo, ubicados aguas arriba y aguas abajo del emplazamiento, según el sentido de escurrimiento de las napas. Al mismo tiempo, se debe controlar los gases generados y la corrección de los asentamientos que puedan producirse.

Para llevar a cabo estos controles es prioridad establecer estrictas restricciones sobre la calidad de la basura que se recibe; verificar la calidad de los residuos industriales a disponer y la calidad en la ejecución del aislamiento de los mismos, monitorear los acuíferos subterráneos y superficiales, controlar la generación de gases tanto en los módulos en operación como en los clausurados, extraer y tratar los líquidos lixiviados producidos por el derrame que generan las lluvias.

Es fundamental que el espesor de la impermeabilización sintética de las celdas donde se ubica la basura sea controlado al igual que la capa sintética de aislamiento.

Dentro del sistema integral de controles ambientales, uno de los principales es el monitoreo de las aguas subterráneas y superficiales que deben hacer un muestreo con baterías de pozos distribuidas en los entornos de los rellenos, observando que éstos cubran toda el área, teniendo en cuenta las corrientes de los acuíferos.

Para la ubicación de los pozos de monitoreo deben evaluarse los obstáculos naturales y/o artificiales que podrían afectar la calidad de las aguas subterráneas como por ejemplo: cursos superficiales de aguas, obras civiles y/o industriales: industrias, asentamientos urbanos con y sin servicios sanitarios adecuados, explotación de suelos (canteras), enlagunamientos (naturales y/o artificiales), basurales próximos y canales de aguas servidas.

Dichos pozos de monitoreo se construyen tomando todos los recaudos necesarios para evitar la comunicación entre los distintos acuíferos entre sí y con respecto a la napa freática.
El muestreo se realiza empleando una metodología adecuada para el desarrollo de los pozos, la extracción, preparación y traslado de las muestras.

La frecuencia de muestreo es variable. Cuando se construye un nuevo pozo de monitoreo, tanto en rellenos clausurados como en operaciones o en áreas nuevas, se lo muestrea quincenalmente durante 6 (seis) meses para caracterizar las aguas subterráneas en ese punto de extracción, luego se muestrea cada 4 (cuatro) meses hasta el cierre del relleno sanitario y, posteriormente de producido éste, en forma anual. Los parámetros que deben ser analizados son la alcalinidad total de las aguas, la presencia de arsénico, cadmio, calcio, cianuro, cinc, cloruros, cobre, color, conductividad específica, cromo total, fósforo, hierro total, magnesio, nanganeso, mercurio total, níquel, nitrógeno amoniacal, nitrógeno total kjeldahl, plomo, potasio, sodio y sulfatos. Como así también la demanda química de oxígeno, la dureza del agua, su pH y turbiedad. Las aguas superficiales debe controlarse mediante estaciones de muestreo en los cursos adyacentes. Las estaciones se establecen en los cursos de forma que existan posiciones aguas arriba y aguas abajo, con respecto a los rellenos sanitarios, y se las debe chequear cada seis meses. Los parámetros que se tienen en cuenta son muy parecidos a los de las aguas subterráneas. Entre ellos se encuentran la alcalinidad total, el arsénico, el cadmio, el cinc, los cloruros, el cobre, el cromo total, la demanda bioquímica y química de Oxígeno, el hierro total, el manganeso, el níquel, los nitratos, los nitritos, el nitrógeno amoniacal, el nitrógeno orgánico, el nitrógeno total kjeldahl, el oxígeno disuelto, el pH, los sólidos sedimentables a 10 minutos y a 2 horas, los sólidos totales disueltos, los sulfuros, las sustancias detergentes y fenólicas.

Con los resultados de los análisis de laboratorio se debe formar una base de datos para ser procesada con las determinaciones de diversos parámetros estadísticos.

El líquido lixiviado o percolado, es el que se origina en el módulo de un relleno sanitario como producto del agua de lluvia que, al atravesar ("percolar") la masa de residuos sólidos disuelve, extrae y transporta ("lixivia") los distintos componentes sólidos, líquidos o gaseosos presentes en los residuos allí dispuestos. En dichos rellenos sanitarios los líquidos deben ser extraídos desde las celdas y después tratados en dos etapas: un proceso físico-químico y otro biológico.

El tratamiento otorgado al lixiviado es para que, una vez tratado, el efluente líquido cumpla con los límites de vertido admisibles por la legislación vigente.

En la Provincia de Buenos Aires para los rellenos sanitarios son aplicables las normas de la Administración General de Obras Sanitarias para el vertido de efluentes líquidos - Resolución AGOSBA Nº 389/98 que establece los parámetros para vuelco a cuerpo de agua superficial.

En las Estaciones de Transferencia el vertido a colectora cloacal está sometido a la normativa vigente en la Ciudad de Buenos Aires, emitida por Aguas Argentinas y la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable. Si los parámetros del efluente tratado cumplen con dichas regulaciones, se vuelca al conducto cloacal.

Todo esto seria lo que tendría que haber ocurrido en Villa Dominico. Sin embargo la falta de medidas y controles convirtieron ese relleno sanitario, en un basural.

La falta de impermebializacion de los suelos, contaminó las napas de agua, no hubo ningún tipo de control sobre la cantidad de residuos que se arrojaban ni que tipo de residuos eran. Esto produjo emanaciones de gases como el benceno y el tolueno que se relacionan directamente con el alto numero de enfermedades como cáncer, y leucemia.

Sin embargo las autoridades del Ceamse, aseguran que las medidas han sido tomadas:

Marcelo Kohan, ex presidente del Ceamse, afirmo: "Aparte elegimos terrenos arcillosos que evitan filtraciones y ademas los impermeabilizamos con capas plástica. Monitoreamos las aguas antes y después de pasar por los rellenos, y el grado de contaminación es el mismo..."

El Representante del Ceamse, ing. José Sued, aseguró: " No hay contaminación, no hay riesgo, no hay afectación..."

Quienes vivimos en Avellaneda sabemos que sí hay afectación, aunque ignoremos totalmente cualquier tipo de teoría sobre como debe funcionar un relleno, percibimos ese olor penetrante, observamos esa montaña enorme y desagradable. Alguien dijo alguna vez irónicamente: " En Buenos Aires ahora hay SIERRAS"

Y lamentablemente, es verdad. Ahora bien echemos un vistazo a como debería haber quedado este lugar. Para ello es interesante saber que Syusa (Saneamiento y Urbanización S.A) es firma contratista del Ceamse y cuenta con el respaldo de la empresa Argentina: Techint. Syusa tiene a cargo el procesamiento de residuos, cuando se termino el contrato con esta empresa hace 20 años, la CEAMSE le cedió como parte de pago las tierras costeras que nunca fueron usadas en el relleno, con la condición de que tengan un desarrollo urbano. El plazo que tiene para llevarlo a cabo no supera los 10 años y en caso de que no se realice, esas tierras deberían volver a la Coordinación. Hoy, la zona en cuestión es una lonja de costa donde crecieron todo tipo de arbustos silvestres. Y donde el paisaje se diluye entre el río marrón, por un lado, y las montañas de basura, por el otro. Sin embargo sobre esa franja costera de 210 ha se planeaba realizar, un barrio privado, viviendas náuticas con amarraderos, club de golf, un lago y mucho verde. El emprendimiento tiene el nombre de Marinas del Sur.

 

La despedida se hace eterna...

No solo, no se cumple con las reglas mínimas de mantenimiento de un relleno sino que tampoco se cumple con lo pactado: En septiembre del 2000 el Ceamse había anunciado que desactivaría el relleno de Villa Dominico. Sin embargo hasta octubre del 2001 el basurero más grande del país seguía funcionando. El fallido anuncio había surgido luego de que los cuatro intendentes del Gran Buenos Aires pidieran al Ceamse que abandonase esos municipios. En esa oportunidad las comunas de Avellaneda, Quilmes, Hurlingham y La Matanza, todas integrantes del "cinturón ecológico", no se conformaron con el anuncio y pidieron un resarcimiento económico "por el daño ecológico producido". La comuna de Quilmes exigió 200 millones de pesos por la "rotura de calles, el tránsito de camiones y hasta la posible contaminación de las aguas". Fernando Geronés, intendente de ese partido, explicó que la Secretaría de Política Ambiental de la comuna realizó análisis de agua en cercanías del predio y constató "la presencia de cromo y plomo por encima de los valores permitidos". Indicó además que poseía filmaciones con camiones volcando "residuos no permitidos" y que mucha de la basura "es enterrada directamente sin ninguna clasificación ni tratamiento". El pedido de los intendentes se originó en agosto de 2000 al denunciarse públicamente que la planta de Villa Domínico estaba apunto de colapsar.

El municipio de Quilmes había encargado al Instituto de Estudios del Territorio de la provincia de Buenos Aires una evaluación de impacto ambiental para saber "cual fue el daño causado en los 264 meses de funcionamiento de la planta de Villa Domínico". El intendente de Quilmes aseguró que los líquidos generados durante la descomposición "contaminaron el ambiente" y como no hay suficientes venteadores "el gas metano se concentra bajo tierra, lo que implica estar caminando sobre un campo minado".

En agosto del 2001 Secretaría de Política Ambiental de la Provincia de Buenos Aires intimó por carta documento al Ceamse para que elabore un proyecto sobre captación y control de efluentes gaseosos. Sin embargo hasta los primeros días de octubre el Ceamse no presentó ninguna propuesta. Lo único que hizo fue implementar proyectos de recolección diferenciada de material orgánico y programas de reciclado de basura con algunos municipios.

Por otro lado cabe destacar que gran parte de la responsabilidad del problema actual reside en los intendentes de los distritos afectados, el intendente de la Ciudad de Buenos Aires, el gobernador: Felipe Sola y tambien el Estado Nacional. A pesar de las medidas presentadas por las municipalidades el conflicto sigue sin resolverse, el Ceamse continua arrojando basura afectando de esta manera el ambiente y la salud de los vecinos.

No podíamos terminar este capitulo sin antes mostrar lo que la gente nos dijo ciando le preguntamos a quien consideraba responsable de la actual situación y que medidas se debían tomar.

"El responsable directo no sé quien es pero acá hay gobierno de por medio, municipalidad de por medio..." "Si yo seria intendente tomaría una decisión de acuerdo al vecindario, la decisión seria que se vaya el Ceamse" (E: Antonio Parodi)

"Los responsables son tanto el Intendente como las autoridades del Ceamse" "Trasladar toda la infraestructura a otra parte que no este poblado y todos esos campos cubrirlos con material o tomar medidas que de alguna forma no afecten la napa, ni el agua, ni el aire, ni la tierra" (E: Karina)

"Lo que le pedimos a las autoridades es que lo hagan cuanto antes, ellos dicen que están de acuerdo en hacerlo pero que el monto de la plata del tratamiento es muy elevado, cosa que a nosotros no nos importa porque durante 23 años el Ceamse levantó la plata sin invertir o sea que entra mucha plata por día" "El responsable es el Ceamse que pertenece al gobierno de la Prov. de Bs. As y al Gob. de la Ciudad de Bs. As y nosotros nos dirigimos al presidente del Ceamse, hace tres días que asumió, es nuevo, se llama Eduardo Bustos, y es un diputado provincial..." (E: Marcela)

"El gobernador de Bs. As en este momento, Felipe Sola y Aníbal Ibarra, y la Municipalidad de Bs. As son los que tienen en sus manos la firma para cerrar el relleno sanitario del CEAMSE en Villa Dominico..." (E: Silvia)

Como vemos no hay un solo responsable, sino varios y ellos son los únicos que pueden modificar la situación actual. No es imposible, pero la realidad nos muestra que para realizar una buena recuperación ambiental es necesario un importante presupuesto que ni las municipalidades, ni el gobierno están en condiciones de afrontar. Por ello al menos se le ruega a las autoridades su cierre definitivo para evitar aun más daño